Hace unos días, de regreso a casa y después de un día productivo y satisfactorio en el trabajo, me detuve en un esquina a comprar unos deliciosos tamales, pedí dos de masa y dos de mole; En esta ocasión no estaba la misma persona que siempre atendía el puesto, era una mujer joven que al observar su vestimenta pude concluir que era de Chiapas, se porto muy amable y recuerdo que bromeé un momento con ella, ya que en mi ciudad natal a los tamales que son hechos con hoja de plátano los conocemos como tamales de masa y por este lado del país los conocen como tamales colados, pero bueno eso es parte de la nueva aventura en mi vida.
Ya que ella colocaba los tamales en una bolsa, pregunte el precio de cada uno y ella respondió que valían ocho pesos cada uno, mentalmente hice la multiplicación para sacar el total, posteriormente tome un billete de cincuenta pesos de mi cartera e hice el intercambio de la bolsa con los tamales y el billete.
Mientras observaba ala joven intentado sacar la cuenta para darme el cambio, me percate que por cuestiones de la vida ella no sabia sacar cuentas y como era de esperarse en el momento que me devolvía el cambio estaba mal, ella me devolvía veinte y ocho pesos, que el resultado de la suma de ella era el cambio correcto por la compra de los tamales que yo le había hecho.
En ese momento tome el dinero y le hice ver que no estaba correcto y me predispuse a darle una explicación breve de cuanto era lo que me tenia que cobrar y cuanto me tenia que de volver, al final creo que no me entiendo y tan solo se dejo llevar por lo que yo le decía, tome la bolsa y seguí mi camino, durante ese trayecto llegaron a mi mente muchos pensamiento pero en particular uno que es el motivo de esta pequeña historia.
La vida es tan efímera que en ocasiones, no tenemos la capacidad de observar los pequeños detalles que nos brinda y siempre estamos a la expectativa de las grandes cosas que puedan suceder a nuestro alrededor. Es más importante pensar en el nuevo celular que ha salido, es más importante la ropa que llevare esta noche al antro, es más importante la mujer que paso a mi lado con una ropa muy provocadora, pero lo que menos importa es observar al que en la esquina tratando de ganarse la comida del día, lo que menos importa es que un ser humano como tu pueda ser víctima a falta de educación, por no haber tenido la misma suerte que nosotros de conocer un lápiz y un papel, lo que menos importa es que ellos te pidan ayuda a gritos en su interior y lo que menos nos importa es que ellos sean como nosotros.
La discriminación no solo es si eres blanco o eres negro, si eres pobre o rico, la discriminación también forma parte de no querer que un ser humano pueda llegar a tener el mismo derecho que nosotros, y no me refiero al derecho de tener lo material, si no al derecho de poder defenderse en situaciones como esta.
Tratemos de observar esos detalles de la vida.